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INTRODUCCIÓN.

La zooterapia es un nuevo método de rehabilitación que lentamente se esta introduciendo en nuestro país.

No es una terapia que requiera de drogas, la condición no es que los pacientes dejen de hacer todo lo que hacen cotidianamente, sino que adopten este tratamiento que puede ser tanto psicológico como médico, como un nuevo estilo de vida.

En este tipo de tratamiento se trabaja en red, o sea logrando que muchas de las cosas que el chico hace espontáneamente en el momento que está siendo tratado, las repita en otro lado. Esa repetición, muestra que se logró una modificación profunda en él, mejorando su situación enormemente.

ENFERMEDADES QUE PUEDEN SER TRATADAS.

· AUTISMO INFANTIL: incapacidad caracterizada por el anormal desarrollo en el niño de las áreas emocionales, sociales y del lenguaje. Puede deberse de una difusión cerebral de tipo orgánico, cuyos casos hace su aparición antes de los tres años de edad, o es asociada a esquizofrenia infantil, en cuyos casos el autismo aparece más tarde pero siempre antes del comienzo de la adolescencia. El niño autista permanece fijado a uno de los estadios que los niños normales normalmente pasan a lo largo de su desarrollo. Si la situación se debe a una enfermedad orgánica del cerebro, el niño resulta incapaz de evolucionar hacia el siguiente estadio del desarrollo, aunque no se da la regresión a estadios mas tempranos, salvo si se acompaña de esquizofrenia. El tratamiento se basa en la psicoterapia a menudo acompañada de la ludoterapia y de la zooterapia.
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ESQUIZOFRENIA INFANTIL: forma de esquizofrenia que se produce antes del comienzo de la pubertad debido a una lesión orgánica cerebral determinada o a condiciones ambientales. Se caracteriza por autismo, ideas obsesivas, incapacidad de comunicación verbal, gestos repetitivos, falta de respuesta emocional a un trastorno grave al sentido de la identidad.

PARÁLISIS CEREBRAL: término que engloba a todos los trastornos no progresivos de la función motora debidos a una lesión cerebral permanente producida antes, durante o después del nacimiento. Entre 0,1 y 0,2% de los niños padecen alguna forma de parálisis cerebral; en el caso de bebés prematuros o de bajo peso, esta cifra aumenta al 1%. La causa específica de la mayor parte de los casos de parálisis cerebral es desconocida. La lesión cerebral puede producirse antes, durante o al poco tiempo del nacimiento. Los factores prenatales que se han relacionado son las infecciones maternas (sobre todo la rubéola), la radiación, la anoxia (déficit de oxígeno), la toxemia y la diabetes materna. Las causas implicadas en el momento del nacimiento son los partos traumáticos, la anoxia, los partos prematuros y los partos múltiples (en este caso es el bebé nacido en último lugar el que tiene más riesgo). El grupo de causas postnatales incluye las infecciones y los tumores cerebrales, los traumatismos craneales, la anoxia y las lesiones vasculares cerebrales. La parálisis cerebral se ha dividido en cuatro categorías principales: espástica, atetósica, atáxica y las formas mixtas. En la parálisis cerebral espástica, los músculos están paralizados y rígidos; es la forma más frecuente, ya que supone el 70% de los casos. La hemiplejia, que afecta a ambas extremidades de un lado, y la diplejia, que afecta a las cuatro extremidades pero en mayor medida a las piernas, son manifestaciones frecuentes. Los niños con afectación leve pueden tener una limitación sólo en ciertas actividades, como la carrera. La parálisis atetósica representa el 20% del total de los pacientes con parálisis cerebral. Se caracteriza por movimientos lentos involuntarios de las extremidades o del tronco y la raíz de los miembros. Pueden aparecer también movimientos violentos. La parálisis cerebral atáxica es poco frecuente (el 10% de los casos), y se caracteriza por debilidad y alteraciones del equilibrio y de la coordinación. Las formas mixtas son frecuentes y combinan aspectos de las anteriores. También son posibles alteraciones de la visión, crisis convulsivas y retraso mental.

CEGUERA: Ceguera o amaurosis, ausencia completa o casi completa del sentido de la vista. Puede estar causada por un obstáculo que impide la llegada de los rayos de luz hasta las terminaciones del nervio óptico, por enfermedad del nervio óptico o del tracto óptico, o por enfermedad o alteración en las áreas cerebrales de la visión. Puede ser permanente o transitoria, completa o parcial, o aparecer sólo en situaciones ambientales de poca luz (ceguera nocturna).

PROBLEMAS MOTRICES: pérdida de la movilidad voluntaria en una parte del cuerpo, producida por una enfermedad o lesión en cualquier punto a lo largo de la vía motora nerviosa que discurre entre el cerebro y la fibra muscular. Puede ser consecuencia de lesión, envenenamiento, infección, hemorragia, oclusión de los vasos sanguíneos o tumores. En ocasiones se debe a una deficiencia congénita en el desarrollo de los nervios motores. La parálisis permanente se produce por lesión extensa de las células nerviosas o de un tronco nervioso. Las células nerviosas con lesión grave no se pueden regenerar. La parálisis transitoria o incompleta, denominada paresia, es producida con frecuencia por infecciones, traumatismos o tóxicos, que suprimen durante un tiempo la actividad motora pero no producen lesiones graves en las células nerviosas.

SÍNDROME DE DOWN: malformación congénita causada por una alteración del cromosoma 21 que se acompaña de retraso mental moderado o grave. Los enfermos con síndrome de Down presentan estatura baja, cabeza redondeada, frente alta y aplanada, y lengua y labios secos y fisurados. Presentan epicanto, pliegue de piel en la esquina interna de los ojos. Las palmas de las manos muestran un único pliegue transversal, y las plantas de los pies presentan un pliegue desde el talón hasta el primer espacio interdigital (entre los dos primeros dedos). En muchos casos padecen cardiopatías congénitas y tienden a desarrollar leucemia. La anomalía cromosómica causante es la trisomía del 21, presencia de tres copias de este cromosoma. Por tanto, los pacientes presentan 47 cromosomas en vez de 46 en todas sus células. Esta anomalía es consecuencia de la fertilización de un óvulo patológico de 24 cromosomas por un espermatozoide normal de 23 cromosomas, aunque también a veces la anomalía es generada por el espermatozoide.
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